Apfelstrudel


Los postres que más me gustan son los que llevan manzana. Esta fruta en su formato más dulce, caramelizada, tiene la peculiaridad de poder hacer disfrutar de sabores dulces y ácidos a la vez. Así que entre mis postres favoritos está, como no, la tarte tatin, esa deliciosa tarta a la que le he dedicado más de una tarde en la cocina. Pero lamentablemente a la señora tatin le ha salido una dura competidora llamada Apfelstrudel (o strudel de manzana).

Lo confieso. Hasta hace poco estaba segura de que esta magnífica creación a base de manzana y finas hojas de masa tenía su origen en Alemania. Sin embargo, fueron justamente unos amigos alemanes los que me dieron a conocer que la verdadera procedencia de esta receta es austriaca. Sea como sea, os adelanto que se trata de un postre relativamente fácil de elaborar en casa. El único peligro que tiene es que os puede quedar muy bien y queráis repetir como me ocurrió a mí. Dos Apfelstrudels en menos de un mes fue el resultado tras la primera prueba.

Para los aficionados a los frutos secos, os recomiendo que al relleno incorporéis un puñado de ellos. Al Apfelstrudel le pueden quedar bien las pasas, los piñones, las nueces y las almendras. Imprescindible servirlo tibio. La manzana con esa temperatura saca lo mejor de sí misma.

Apfelstrudel

Ingredientes

pasta filo
500gr manzana (Fuji, reineta o similar)
60gr azúcar
30gr pan rallado
azúcar glass
canela, vainilla
mantequilla

Elaboración:

  1. Mezclar la mantequilla con el azúcar en la sartén. Añadir al gusto las ramas de canela y los granos de vainilla.
  2. Cuando empiece a estar caliente añadimos la manzana previamente descorazonada y cortada en gajos no muy grandes. Dejamos en el aceite de la mantequilla a fuego medio y caramelizamos. Es importante no remover, dar la vuelta a los gajos de vez en cuando, retirar el agua que suelta la manzana con una espátula y vigilar que no se oscurezcan demasiado en ningún momento.
  3. Si finalmente ha quedado muy líquido el relleno, incorporamos al final de la cocción un poco de pan rallado (yo creo que queda mejor así). Retiramos los gajos una vez caramelizados quitándole las ramas de canela.
  4. Encima de un trapo, pincelar con mantequilla cada una de las capas de la masa filo. En total se usan unas 5-6 hojas.
  5. En la última capa de pasta filo espolvoreamos el pan rallado excepto por los bordes (queremos que sólo haya mantequilla para que sirva de “pegamento” al cerrar).
  6. Cerramos como si se tratara de un paquete con la ayuda del trapo que hemos dejado debajo. En este vídeo se explica muy bien.
  7. Ponemos al horno a 180 grados durante 30 minutos. Cada 10 minutos pintaremos con un poco de mantequilla agregando también azúcar glass. Se servirá con azúcar glass por encima.

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Arantxa Ruano

Me apasiona hablar de comida. Aunque en realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más…
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3 Comentarios

  1. Baco y Boca
    enero 9, 2014, 6:15 am

    Está buenísimo!!!

    Responder a este comentario

  2. pisto
    enero 23, 2015, 9:44 pm

    Dices: Dejamos en el aceite a fuego medio y caramelizamos

    ¿en qué aceite?

    Igual cae mañana pero entre el aceite y el día minutos… tengo miedo de replicar Chernobyl.

    Responder a este comentario

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  • Arantxa

    Soy Arantxi

    Escribo el blog porque me encanta hablar de comida. En realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más,… mi vida gira en torno a la mesa.


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