Sopa de rape y almendra


Estos calores en el mes de noviembre no son buenos para nadie. Ni para nuestros estómagos. Los míos andan deseando tomarse unas sopas hace semanas y es que yo es empezar octubre y siento ganas por tomar todo tipo de plato que se pueda verter en un plato hondo. Sopas, cremas y purés abundan en mi dieta otoñal, pero con este tiempo de verano he tenido que recurrir a las sopas semifrías o templadas para no dejar a mi estómago con ganas.

Sopa de rape y almendra

Aprovechando que un día compré rape en la pescadería, utilicé la cabeza de este pescado para hacer una sopa. En casa no se tira nada y menos cosas tan preciadas como el cabezón de un rape (y con el precio que tiene yo me llevo hasta las aletas, si hace falta). Para esta receta he usado también almendras Borges, que ha sacado una nueva gama donde estos frutos secos son más grandes y sabrosos. ¿Y cómo se mezclan en un plato pescado con frutos secos? Pues os lo desvelo a continuación con una receta que resulta muy sana y digna de un otoño estival como el que estamos viviendo.

Sopa de rape y almendra

Ingredientes:

1 cabeza de rape
2 hojas de laurel
2 puerros
5 dientes de ajo
100gr de almendra
150gr de pan duro
2 cs pimentón dulce
1 cc sal

Almendras

Elaboración:

  1. Limpiamos bien la cabeza de rape, eliminando las entrañas. En una cazuela añadimos junto a la cabeza unos dos litros de agua, dos hojas de laurel y dos puerros limpios y cortados en dos.
  2. Dejamos durante media hora cocer, espumando y eliminando las impurezas, o hasta que veamos que el caldo ha tomado un color blanquecino.
  3. En una sartén con aceite de oliva freímos los dientes de ajo hasta que empiecen a tomar color que los apartaremos del fuego. Con el mismo aceite tostamos el pan duro cortado a dados o trozos pequeños.
  4. Trituramos los ajos, el pan y las almendras hasta que nos quede una pasta. Podemos usar un poco del caldo anterior para ayudarnos.
  5. Añadimos la pasta resultante al caldo y calentamos mientras, con unas varillas, vamos deshaciendo la pasta.
  6. Añadimos al final la cucharada sopera de pimentón dulce y rectificamos de sal.

Si se prefiere, se puede no triturar tanto la pasta de las almendras para que queden los picatostes en la sopa resultante. Así es como lo hice yo, porque en casa somos mucho de tropezones 😉

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Arantxa Ruano

Me apasiona hablar de comida. Aunque en realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más…
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    Escribo el blog porque me encanta hablar de comida. En realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más,… mi vida gira en torno a la mesa.


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