Sala (Guadarrama, Madrid)


Es curioso cómo nos llegamos a mover los que disfrutamos con la comida. A quién no lo entiende le puede parecer de locos recorrerse kilómetros por el simple hecho de poder disfrutar de una buena mesa. Así fue que estando por los madriles decidimos ir a comer un mediodía nada más y nada menos que a Segovia, a unos 100km de donde estábamos. Finalmente nos quedamos en el camino porque nuestros amigos se acordaron de este restaurante marisquería ubicado en Guadarrama.

Cuando llegamos al restaurante Sala nos dimos cuenta enseguida de que no estábamos frente a cualquier restaurante de carretera. Nos recibió un aparcamiento enorme lleno de coches entre los cuales había más de un cochazo de esos que no caben en un sola plaza. El restaurante impresionante desde fuera, ¡es una mansión! Mirad aquí.

Supongo que aquel día tuvimos suerte reservando por teléfono mientras llegábamos, porque visto como estaba el cotarro en el interior del restaurante, parece ser que la mejor opción es reservar antes. Sábado al mediodía y no vimos ni una mesa vacía. No me quiero ni imaginar cómo estaría el local por la noche..

Y boquiabiertos nos quedamos cuando entramos en la gran sala (¡ahora entiendo el nombre!) donde sirven las comidas. A la entrada hay una barra y unas mesas donde se puede tapear. Nosotros comimos en el interior: plantas gigantescas, espacios abiertos al exterior, vistas a una fuente, fuentecillas por el interior, mesas redondas, cuadradas, esculturas, espejos… majestuosidad de lado a lado de la sala.

Si bien es cierto que todos esos elementos son imprescindibles para una buena comida, también hay que decir que hacen que te encuentres en un sitio especial.

Pero vamos a lo que vamos, a la comida:

Olivas verdes. Aperitivo servido por la casa. Como me gusta que tengan el detalle de traer un platillo de algo para poder ir picoteando mientras uno lee la carta. Estas olivas grandotas, aliñadas con cebollita y pimiento, estaban buenísimas.

Croquetas caseras. Aunque el aspecto era más bien de buñuelo más que de croqueta, llegaron bien calientes a la mesa. Tres sabores diferentes: jamón, bacalao y queso azul. Éstas últimas bien buenas, las mejores. Especialmente suaves por dentro y crujientes por fuera. Uno de los mejores platos para nosotros.

Calamares a la romana. Muy buenos, crujientes y con sabor a calamar (ninguna pinta de ser congelados, vamos).

Gambas a la plancha (1/2 kg). Gambas blancas de Huelva, la primera vez que probamos la gamba blanca. Si tuviera que elegir entre todos los tipos que he comido creo que escogería esta. Muy bien ejecutada a la plancha, sin exceso de aceite y sin aliño, estaba en su punto para poder pelarla bien. Sabor a gamba en estado puro.

Merluza a la romana. Sin duda nos sorprendió. Nosotros no solemos pedir este pescado en los restaurantes porque no nos entusiasma. Nuestros amigos sugirieron pedirlo y tuvieron buena idea porque estaba estupendo. Una merluza fina que se deshacía en la boca pero tersa al partirla.

Natillas. Servidas en un curioso vaso estrujado. Buenas.

Milhojas de nata. Un gran milhojas de nata con el que nuestros amigos disfrutaron mucho.

Torrija. Las torrijas son mi perdición. Esta era bien grande y lo único que no me gustó fue que viniera tan bañada en leche.

Pan. No suelo hablar del pan a menos que sea especialmente bueno y este lo era.

Precio (4 personas): 155,25€. Salimos a 38 euros por cabeza. Sobre todo hay que tener en cuenta la cantidad de bebidas que nos pedimos: 2 refrescos, 2 copas de vino, 1 agua, 1 botella de vino blanco Viña Mayor Verdejo 2009, 3 cafés y una infusión. La bebida siempre engorda las cuentas. Los precios de los platos de pescado nos parecieron acordes a la calidad con la que llegaron a la mesa.

Con este restaurante nos asaltó la duda que supongo que a más de uno le ha venido alguna vez a la cabeza: ¿Cómo puede ser que el centro de España, Madrid, sea uno de los puntos con mejor pescado del país? ¡Si es justo el sitio más alejado del mar!

Fotografías realizadas con la cámara Panasonic Lumix DMC-FZ45

Restaurante Sala

Carretera de los Molinos, 2
28440 Guadarrama (Madrid),

Tel: 91 854 21 21

About the author

Arantxa Ruano

Me apasiona hablar de comida. Aunque en realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más…
Arantxa Ruano

3 Comentarios

  1. vacapaca
    octubre 28, 2011, 8:43 am

    Que restauranteee!! para mi una ración doble de todo! Besotes de la Vaca!

    Responder a este comentario

  2. Arantxi
    noviembre 6, 2011, 10:07 pm

    Merece la pena hacer un caminito más desde Madrid y visitar esta mansión vacapaca!

    Responder a este comentario

  3. Morgenstern
    diciembre 5, 2011, 11:35 am

    Me gusta.

    Ah perdón, que esto no es Facebook!

    Responder a este comentario

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Arantxa

    Soy Arantxi

    Escribo el blog porque me encanta hablar de comida. En realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más,… mi vida gira en torno a la mesa.


Suscribete al blog con su email