Currycurryquetepillo

Cenita de lujo


Ayer por la noche (lunes) estábamos invitados a cenar al piso de mi primilla. Como me pasé todo el sábado con el dolor de muela de juicio, que todavía continúa, la llamé por la mañana para advertirle que podía ser que no fuera. Pero como yo sabía que mi primilla tiene un excelente chef en casa, me tomé mis medicamentos mágicos y decidí que no me podía perder esa velada!
La verdad es que esto del amor por la cocina y la gastronomía en general a mí me ha venido de mayor, pero hay gente que desde muy pequeñita descubre que lo suyo es estar en la cocina. Y es que en la cocina uno se relaja, disfruta, aprende de sí mismo y además puede dar rienda suelta a su imaginación. Lo de la cocina es todo un arte y un arte que además, como bien pudimos comprobar el lunes, une.
Así fue, la velada consistió en charlar sobre nuestros sitios preferidos, sobre recetas, sobre los que nos gusta comer, sobre los restaurantes en el extranjero, etc. Y todo esto acompañado, además, de una riquísima cena:
Pastel de tortillas de atún, espárragos y patata con salsa ligera: Recuerdo que antes no me gustaban los espárragos. Empecé probando los blancos y me gustaron mucho. Después, probé los trigueros y, sobre todo, a la brasa me encantaron. En tortilla siempre los había visto verdes y esta vez, el pastelillo venía con espárragos blancos y vaya buenísima idea! Además mi muela lo agradeció 😉

Chorizos al vino: Una tapita rica, rica y una combinación perfecta acompañada de un poquito de pan. Juan, que es más choricero, se quedó prendado de este plato y seguro que en el pisillo lo haremos algún día.

Tempura variada: De gamba, de pescado y de queso con jamón. Ésta última con queso azul. Ya mi prima me lo advirtió antes de sentarnos en la mesa y efectivamente éste último era el más bueno.

Mejillones en salsa de ajito: El plato que me dejó perpleja. Una salsa muy sencilla que hizo del plato de mejillones un auténtico manjar. El chef se vio obligado a darme la receta porque tengo que probarlo y degustarlo de nuevo. Suqué, suqué y suqué como nunca (y eso que me dolía la muela!).

– Y de postre un riquísimo queso de tierras croatas. También, buenísimo.

Y todo ello acompañado de un buen vino tinto 😉
Chicos, desde aquí mil gracias. La próxima cocinamos nosotros.

About the author

Me apasiona hablar de comida. Aunque en realidad mi pasión verdadera es comer. Cocino para comer, salgo para comer, trabajo para comer, leo para comer mejor, hago deporte para comer más... Arantxa Ruano

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